El Gobierno nacional presentó en la Cámara de Diputados un proyecto que propone recortar y rediseñar el régimen de subsidios al gas por “zona fría”, una medida que podría impactar directamente en provincias del norte como Tucumán.

La iniciativa, firmada también por el ministro de Economía Luis Caputo, plantea reducir el alcance geográfico del beneficio y aplicar criterios socioeconómicos más estrictos para su otorgamiento. En términos concretos, esto implica que no todos los usuarios que hoy reciben descuentos en sus tarifas continuarán accediendo a ese alivio.

Un cambio clave para Tucumán

Tucumán fue incorporada al régimen de zona fría en 2021, durante el gobierno de Alberto Fernández, cuando se amplió significativamente el universo de beneficiarios. Desde entonces, miles de hogares accedieron a tarifas de gas con descuentos de hasta el 30% o 50%.

Sin embargo, el nuevo proyecto oficial busca revertir parcialmente esa ampliación. De aprobarse, la provincia dejaría de estar incluida de forma automática en el esquema general y pasaría a depender de un sistema focalizado.

Cómo funcionará el nuevo esquema

El texto propone mantener el subsidio pleno —del 50% sobre la tarifa— solo para las regiones históricamente contempladas: la Patagonia, la Puna y Malargüe. En cambio, para provincias como Tucumán, el beneficio quedará sujeto al cumplimiento de condiciones socioeconómicas.

En este sentido, se aplicará el denominado Subsidio Energético Focalizado (SEF), que alcanzará a:

Hogares con ingresos familiares equivalentes o inferiores a tres canastas básicas totales.

Familias con integrantes que cuenten con Certificado de Vivienda Familiar (Renabap).

Beneficiarios de pensiones a veteranos de la Guerra de Malvinas.

Esto significa que muchos usuarios tucumanos podrían perder el descuento si superan esos umbrales de ingresos.

Menos subsidios, más mercado

El proyecto se enmarca en la política del Gobierno de avanzar hacia un esquema con menor intervención estatal. Según los fundamentos, la ampliación de 2021 generó un aumento significativo del gasto público y distorsiones en el sistema, al incluir regiones que no presentan condiciones climáticas equivalentes a las zonas más frías del país.

Además, se propone que los subsidios se apliquen únicamente sobre el precio del gas, dejando fuera a distribuidoras y otros componentes de la tarifa.

Lo que está en juego

Para Tucumán, el debate no es menor. La eventual salida del esquema general de zona fría implicaría un ajuste en las tarifas para sectores medios que hoy reciben el beneficio, en un contexto económico ya complejo.

El proyecto aún debe ser tratado en el Congreso, por lo que su impacto final dependerá de las negociaciones políticas. Mientras tanto, la incertidumbre crece entre los usuarios que podrían ver modificadas sus facturas en los próximos meses.